Galletas de Miso Caramelizado y Sésamo Negro
Un postre único de inspiración asiática que combina el rico umami de la pasta de miso blanco con la profundidad a nuez de las semillas de sésamo negro en una galleta tierna y desmenuzable. Esta delicia ofrece un delicioso equilibrio de notas amargas y saladas, lo que la convierte en una alternativa sofisticada a los dulces tradicionales.

Tiempo de preparación
40 min
Dificultad
Fácil
Porciones
24
Calorías
180 kcal
Instrucciones
- 1
En un bol grande, bate la mantequilla ablandada y el azúcar granulada con una batidora eléctrica hasta que estén cremosos y esponjosos. (3 minutos)
~3 min - 2
Agrega la pasta de miso blanco y el extracto de vainilla a la mezcla de mantequilla. Mezcla hasta que estén bien combinados. (2 minutos)
~2 min - 3
En un bol aparte, bate la harina de trigo común, las semillas de sésamo negro molidas y la sal. (1 minuto)
~1 min - 4
Agrega gradualmente los ingredientes secos a los ingredientes húmedos, mezclando a baja velocidad hasta que se combinen y se forme una masa. No mezcles en exceso. (2 minutos)
~2 min - 5
Vierte la masa sobre una superficie limpia y forma un tronco, de aproximadamente 5 cm de diámetro. Envuelve firmemente en film transparente y refrigera durante al menos 30 minutos. (30 minutos)
~30 min - 6
Precalienta el horno a 160°C (325°F). Forra una bandeja de horno con papel de hornear. (5 minutos)
~5 min - 7
Desenvuelve la masa fría y córtala en rodajas de aproximadamente 0.6 cm de grosor. Coloca las rodajas en la bandeja de horno preparada, dejando unos 2.5 cm de separación entre ellas. (3 minutos)
~3 min - 8
Hornea durante 15-18 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados y los centros firmes. (18 minutos)
~18 min - 9
Deja enfriar las galletas en la bandeja de horno durante 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen por completo. (10 minutos)
~10 min
Consejos
- Para asegurar una cocción uniforme y evitar que se peguen, utiliza siempre papel de hornear en tus bandejas para las galletas.
- Estas galletas se conservan bien en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por una semana, permitiendo que los sabores se mezclen aún más.