Mousse de Higo Ahumado y Ajo Negro con Romero Confitado
Un postre rico e intrigante que equilibra la dulzura profunda de los higos ahumados con el complejo umami y la sutil especia del ajo negro. La cremosa mousse está coronada con un crujiente fragante y herbáceo para un final inolvidable de inspiración mediterránea.

Tiempo de preparación
180 min
Dificultad
Difícil
Porciones
6
Calorías
350 kcal
Instrucciones
- 1
Remojar los higos secos en agua tibia durante 30 minutos para que se rehidraten. Escurrir bien y secar con papel de cocina.
~30 min - 2
En una cacerola pequeña, combinar el azúcar y el agua. Calentar suavemente, revolviendo hasta que el azúcar se disuelva. Llevar a ebullición y cocinar sin remover hasta que alcance 150°C en un termómetro de caramelo para hacer un caramelo.
~15 min - 3
Sumergir con cuidado las ramitas de romero en el caramelo caliente para cubrirlas. Colocar sobre papel de horno para que se enfríen y endurezcan. Una vez frías, triturar suavemente el romero confitado usando un mortero y una mano de mortero.
~10 min - 4
Colocar los higos rehidratados y los dientes de ajo negro en una licuadora. Triturar hasta formar una pasta gruesa.
~2 min - 5
En un bol para mezclar, batir la nata para montar con la sal hasta que se formen picos firmes.
~5 min - 6
Incorporar suavemente la pasta de higo y ajo negro a la nata montada. Incorporar la ralladura de naranja.
~3 min - 7
Forrar un plato poco profundo o una bandeja pequeña con papel de horno. Verter la mousse en el plato, alisando la parte superior. Cubrir bien con film transparente.
~2 min - 8
Usando una pistola de ahumar llena de virutas de madera, ahumar la mousse en el plato cubierto durante aproximadamente 10 minutos. Descartar las virutas de madera y limpiar la pistola de ahumar.
~10 min - 9
Refrigerar la mousse ahumada durante al menos 2 horas, o hasta que esté firme.
~120 min - 10
Para servir, verter la mousse fría en copas individuales. Decorar generosamente con el romero confitado triturado.
~1 min
Consejos
- Asegúrate de que tu ajo negro esté blando y untable antes de licuarlo para obtener una mousse más suave. Si está un poco seco, un chorrito muy pequeño de agua puede ayudar.
- El paso de ahumar es crucial para el sabor único. Experimenta con diferentes virutas de madera como las de manzano o mezquite para obtener variaciones.