Bocaditos de Verdes Amargos y Polvo de Nueces
Estos bocaditos salados ofrecen una sofisticada interacción de verdes amargos, el crujiente terroso de las nueces y un toque de queso picante. Son un refrigerio perfecto y rápido para aquellos que aprecian sabores complejos y menos dulces.

Tiempo de preparación
15 min
Dificultad
Fácil
Porciones
12
Calorías
75 kcal
Instrucciones
- 1
Picar groseramente la rúcula y el radicchio. Reservar.
~2 min - 2
En un procesador de alimentos, triturar las nueces hasta que formen un polvo grueso. No procesar demasiado hasta obtener una pasta.
~3 min - 3
Agregar el queso Parmesano rallado al procesador de alimentos con el polvo de nueces. Triturar brevemente para combinar.
~1 min - 4
Transferir los verdes picados a un tazón pequeño. Rociar con jugo de limón y aceite de oliva. Sazonar con sal y pimienta.
~1 min - 5
Mezclar suavemente los verdes para cubrirlos uniformemente. Deben estar ligeramente aderezados, no empapados.
~2 min - 6
Con las manos, formar bolitas pequeñas y compactas con los verdes aderezados. Apuntar a un diámetro de aproximadamente 2.5 cm.
~4 min - 7
Rebozar cada bolita de verde en el polvo de nueces y Parmesano, cubriendo todos los lados. Presionar suavemente para ayudar a que el polvo se adhiera.
~2 min
Consejos
- Para un sabor amargo más pronunciado, puedes tostar ligeramente las nueces antes de procesarlas.
- Estos bocaditos se sirven mejor inmediatamente después de su preparación. Si necesitas hacerlos con antelación, guarda la mezcla de verdes y el polvo de nueces por separado y júntalos justo antes de servir.