Bocaditos de Plátano Acurrucado y Mezcal con Crumble de Cotija
Estos sofisticados aperitivos ofrecen una deliciosa interacción de sabores dulces, ahumados y umami. Los plátanos maduros se asan lentamente con un rico glaseado de chile ancho y mezcal, y luego se cubren con queso cotija salado y desmenuzable para un bocado verdaderamente memorable.

Tiempo de preparación
90 min
Dificultad
Difícil
Porciones
12
Calorías
220 kcal
Instrucciones
- 1
Precalienta el horno a 175°C (350°F). Forra una bandeja para hornear con papel pergamino.
- 2
Retira los tallos y las semillas de los chiles ancho secos. Coloca los chiles en un bol resistente al calor y vierte agua caliente sobre ellos. Déjalos remojar durante 20 minutos hasta que se ablanden.
~20 min - 3
Escurre los chiles, reservando aproximadamente 2 cucharadas del líquido de remojo. Coloca los chiles ablandados, el líquido reservado, el mezcal, el azúcar moreno, el jugo de lima, el comino, el pimentón ahumado y la sal en una licuadora. Licúa hasta obtener una mezcla suave, creando el glaseado.
~5 min - 4
Pela los plátanos maduros y córtalos en rodajas de 2.5 cm (1 pulgada) de grosor. Coloca las rodajas de plátano en una sola capa en la bandeja para hornear preparada.
~5 min - 5
Unta generosamente ambos lados de las rodajas de plátano con el glaseado de chile ancho y mezcal. Reserva aproximadamente 1/4 de taza del glaseado para más tarde.
~5 min - 6
Hornea durante 30-35 minutos, volteando los plátanos a mitad de cocción, hasta que estén tiernos y caramelizados. Unta con el glaseado reservado durante los últimos 5 minutos de horneado.
~35 min - 7
Mientras los plátanos se hornean, desmenuza el queso cotija. Para un crumble más fino, puedes procesarlo brevemente en un procesador de alimentos.
~5 min - 8
Retira los plátanos del horno y déjalos enfriar ligeramente. Colócalos en un plato para servir y espolvorea generosamente con el queso cotija desmenuzado.
~5 min
Consejos
- Asegúrate de que tus plátanos estén muy maduros (con manchas negras) para obtener la máxima dulzura y ternura. Si no están lo suficientemente maduros, pueden ser duros y menos dulces.
- Estos bocaditos se sirven mejor tibios, pero las sobras se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 2 días. Recalienta suavemente en un horno bajo o tostador para preservar la textura.