Bocaditos de Ricotta con Parmesano y Miel con Glaseado Balsámico
Estos deliciosos bocaditos combinan la rica cremosidad del queso ricotta con el sabor salado del parmesano y la dulzura profunda de la miel. Rociados con un glaseado balsámico ácido, ofrecen un equilibrio perfecto entre notas dulces y saladas, lo que los convierte en un tentempié de inspiración italiana irresistible.

Tiempo de preparación
30 min
Dificultad
Medio
Porciones
12
Calorías
180 kcal
Instrucciones
- 1
Precaliente el horno a 190°C y forre una bandeja de horno con papel de hornear.
~5 min - 2
En un bol, combine el queso ricotta, el queso parmesano rallado, la miel y la yema de huevo. Bata hasta que estén bien incorporados y la mezcla esté suave.
~3 min - 3
Agregue gradualmente la harina de trigo común y la pimienta negra a la mezcla de ricotta, revolviendo hasta que se combinen. No mezcle en exceso.
~2 min - 4
Con una cuchara, coloque cucharadas redondeadas de la mezcla en la bandeja de horno preparada, dejando espacio entre cada bocadito. Se extenderán ligeramente.
~5 min - 5
Hornee durante 15-18 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados y los centros estén cuajados.
~18 min - 6
Mientras los bocaditos se hornean, prepare el glaseado balsámico. En una cacerola pequeña, combine el vinagre balsámico y el aceite de oliva. Lleve a ebullición a fuego medio y cocine durante 5-7 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que espese hasta obtener una consistencia de jarabe.
~7 min - 7
Retire los bocaditos de ricotta del horno y déjelos enfriar ligeramente en la bandeja de horno. Rocíe generosamente con el glaseado balsámico y decore con hojas de albahaca fresca antes de servir.
~2 min
Consejos
- Para una textura más crujiente, puede pincelar ligeramente la parte superior de los bocaditos de ricotta con aceite de oliva antes de hornear.
- Estos bocaditos se disfrutan mejor tibios, pero también se pueden comer a temperatura ambiente. Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 2 días.