Brochetas de Camarones con Lemongrass y Hoja de Lima y Glaseado de Tamarindo
Estas vibrantes brochetas presentan suculentos camarones marinados en los sabores cítricos del lemongrass y la hoja de lima kaffir. Un glaseado ácido de tamarindo añade un toque final complejo, ácido y ligeramente dulce, haciéndolos un aperitivo adictivo.

Tiempo de preparación
45 min
Dificultad
Medio
Porciones
4
Calorías
220 kcal
Instrucciones
- 1
Preparar el adobo: Picar finamente la parte interior tierna de los tallos de lemongrass. Picar finamente las hojas de lima kaffir y el ajo. En un tazón grande, combine el lemongrass picado, las hojas de lima picadas, el ajo, la salsa de pescado, el jugo de lima y el aceite vegetal. Mezclar bien.
~10 min - 2
Marinar los camarones: Pelar y desvenar los camarones, dejando la cola si se desea. Agregar los camarones al adobo, asegurándose de que estén bien cubiertos. Tapar y refrigerar por al menos 30 minutos, o hasta 1 hora.
~40 min - 3
Preparar el glaseado de tamarindo: Mientras los camarones se marinan, en un tazón pequeño, batir la pasta de tamarindo, la miel, los copos de chile y una pizca de sal. Si la pasta de tamarindo está muy espesa, agregar una cucharadita de agua caliente para aligerarla ligeramente.
~5 min - 4
Montar las brochetas: Ensartar 3-4 camarones en cada brocheta. Descartar el adobo sobrante.
~5 min - 5
Asar las brochetas: Precalentar la parrilla a fuego medio-alto. Engrasar ligeramente las rejillas de la parrilla. Asar las brochetas de camarones durante 2-3 minutos por cada lado, o hasta que estén rosadas y bien cocidas. Durante el último minuto de asado, pincelar generosamente con el glaseado de tamarindo.
~8 min - 6
Servir: Decorar con cilantro fresco. Servir inmediatamente.
~2 min
Consejos
- Para quitar fácilmente las capas exteriores duras del lemongrass, recortar la parte superior e inferior, luego usar el dorso de su cuchillo para golpear suavemente el tallo antes de picarlo finamente.
- Remojar las brochetas de madera en agua durante al menos 30 minutos antes de usarlas para evitar que se quemen en la parrilla.