Risotto de Parmigiano Reggiano Añejo y Trufa Negra con Panceta Crujiente
Este decadente risotto es una celebración de profundos sabores umami, con Parmigiano Reggiano añejo y trufa negra terrosa. Cada cucharada cremosa se realza con el crujido salado de la panceta crujiente, creando una experiencia culinaria verdaderamente lujosa.

Tiempo de preparación
75 min
Dificultad
Difícil
Porciones
4
Calorías
650 kcal
Instrucciones
- 1
En una olla grande, cocina la panceta en cubitos a fuego medio hasta que esté crujiente. Retira la panceta con una espumadera y reserva sobre un plato forrado con papel de cocina, dejando la grasa derretida en la olla.
~10 min - 2
Añade las chalotas picadas a la grasa de panceta derretida en la olla. Sofríe durante 5 minutos hasta que estén blandas y translúcidas.
~5 min - 3
Incorpora el ajo picado y cocina durante un minuto más hasta que esté fragante.
~1 min - 4
Añade el arroz Arborio a la olla y tuéstalo durante 2-3 minutos, removiendo constantemente, hasta que los granos estén ligeramente translúcidos en los bordes.
~3 min - 5
Vierte el vino blanco seco y remueve hasta que sea completamente absorbido por el arroz.
~2 min - 6
Empieza a añadir el caldo caliente, un cucharón a la vez, removiendo continuamente hasta que cada adición sea absorbida antes de añadir la siguiente. Continúa este proceso durante 18-20 minutos, o hasta que el arroz esté al dente y el risotto esté cremoso.
~20 min - 7
Retira la olla del fuego. Incorpora el queso Parmigiano Reggiano rallado y la mantequilla hasta que estén bien combinados y el risotto esté brillante y cremoso.
~3 min - 8
Incorpora suavemente la pasta de trufa negra (o trufa negra picada) y la mayor parte del perejil fresco picado. Sazona con sal y pimienta negra recién molida al gusto.
~2 min - 9
Sirve el risotto inmediatamente en cuencos calientes, decorado con la panceta crujiente reservada y el perejil fresco restante.
Consejos
- Asegúrate de que tu caldo esté caliente durante todo el proceso de cocción, ya que esto ayuda a mantener una temperatura constante y a que el arroz se cocine uniformemente, contribuyendo a un risotto más cremoso.
- Para un toque extra de lujo, rocía un poco de aceite de trufa de alta calidad sobre el risotto terminado justo antes de servir.