Risotto de Higo Glaseado con Miel y Prosciutto
Un lujoso risotto italiano que presenta la dulce y deliciosa dulzura de los higos glaseados con miel entrelazados con la salada y sabrosa salinidad del prosciutto. Este plato ofrece un hermoso equilibrio de sabores y texturas, perfecto para una cena especial.

Tiempo de preparación
45 min
Dificultad
Medio
Porciones
4
Calorías
650 kcal
Instrucciones
- 1
Precalentar el horno a 200°C (392°F). Cortar los higos frescos por la mitad y colocarlos en una bandeja para hornear forrada con papel de pergamino. Rociar con miel y hornear durante 10-12 minutos hasta que estén ligeramente blandos y caramelizados.
~15 min - 2
Mientras se hornean los higos, calentar el caldo de verduras en una cacerola y mantenerlo caliente a fuego bajo.
- 3
Picar finamente las chalotas y picar los dientes de ajo.
~5 min - 4
Picar el prosciutto en trozos pequeños.
~2 min - 5
En una olla grande, calentar el aceite de oliva y la mantequilla a fuego medio. Añadir las chalotas picadas y cocinar hasta que estén blandas, unos 3-4 minutos.
~5 min - 6
Añadir el ajo picado y cocinar por un minuto más hasta que esté fragante.
~1 min - 7
Añadir el arroz Arborio a la olla y tostar durante 1-2 minutos, revolviendo constantemente, hasta que los bordes de los granos parezcan ligeramente translúcidos.
~2 min - 8
Verter un cucharón de caldo de verduras caliente y remover hasta que sea absorbido por el arroz. Continuar añadiendo caldo, un cucharón a la vez, revolviendo constantemente y permitiendo que cada adición sea absorbida antes de añadir la siguiente. Este proceso debería durar unos 18-20 minutos.
~20 min - 9
Una vez que el arroz esté cremoso y al dente (cocido pero aún firme al morder), incorporar el prosciutto picado y el queso Parmesano rallado. Sazonar con sal y pimienta al gusto.
~3 min - 10
Servir el risotto inmediatamente en cuencos, cubierto con los higos glaseados con miel.
~2 min
Consejos
- Asegúrate de que tu caldo de verduras se mantenga caliente durante todo el proceso de cocción; añadir caldo frío puede dañar el arroz y dificultar su textura cremosa.
- Revolver el risotto frecuentemente es clave para liberar los almidones del arroz Arborio, lo que crea la consistencia cremosa característica sin necesidad de nata.