Pechuga de Pato Glaseada con Miel y Lavanda y Verduras de Raíz Asadas
Pechuga de pato tierna, sellada a la sartén a la perfección y terminada con un delicado glaseado de miel infusionada con lavanda. Se sirve junto con una mezcla de verduras de raíz asadas sutilmente dulces y terrosas, creando un plato sofisticado pero reconfortante de inspiración francesa.

Tiempo de preparación
55 min
Dificultad
Medio
Porciones
2
Calorías
550 kcal
Instrucciones
- 1
Precalienta el horno a 200°C (400°F). Pela y pica las zanahorias, las pastinacas y la batata en trozos del tamaño de un bocado. Mézclalas en una bandeja para hornear forrada con papel de pergamino con 2 cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta.
~5 min - 2
Asa las verduras de raíz durante 25-30 minutos, o hasta que estén tiernas y ligeramente caramelizadas. Mézclalas a mitad de cocción.
~30 min - 3
Mientras se asan las verduras, prepara las pechugas de pato. Haz cortes en la piel en forma de diamante, con cuidado de no cortar la carne. Sazona ambos lados con sal y pimienta.
~5 min - 4
Coloca las pechugas de pato, con la piel hacia abajo, en una sartén fría apta para horno. Coloca la sartén a fuego medio y derrite la grasa durante unos 6-8 minutos, hasta que la piel esté dorada y crujiente. Escurre el exceso de grasa periódicamente. Dale la vuelta a las pechugas de pato y séllalas por el otro lado durante 1-2 minutos.
~10 min - 5
En una cacerola pequeña, calienta suavemente la miel con los capullos de lavanda culinaria durante 2-3 minutos. Cuela la lavanda y descártala. Bate con un batidor el resto de 1 cucharada de aceite de oliva.
~5 min - 6
Pincela el glaseado de miel y lavanda sobre las pechugas de pato. Transfiere la sartén al horno precalentado durante 5-7 minutos, o hasta que el pato alcance una temperatura interna de 57°C (135°F) para un punto medio-poco hecho.
~7 min - 7
Retira el pato del horno y déjalo reposar durante 5-10 minutos antes de cortarlo. Sirve la pechuga de pato cortada con las verduras de raíz asadas y una ramita de tomillo fresco.
~10 min
Consejos
- Derretir la grasa del pato lentamente en una sartén fría es clave para lograr una piel crujiente. No te apresures en este paso.
- El glaseado de miel y lavanda se puede preparar con antelación y recalentar suavemente antes de pincelarlo sobre el pato.