Pechuga de Pato Glaseada con Miel de Lavanda y Ensalada de Higo y Nueces
Tierna pechuga de pato, sellada a la sartén hasta que esté crujiente y glaseada con una delicada miel infusionada con lavanda. Se sirve sobre una refrescante ensalada de higos frescos, nueces tostadas y rúcula picante, creando un sofisticado equilibrio de notas dulces, saladas y ligeramente amargas.

Tiempo de preparación
45 min
Dificultad
Medio
Porciones
2
Calorías
550 kcal
Instrucciones
- 1
Haz cortes en forma de rombos en la piel de las pechugas de pato, con cuidado de no cortar la carne. Sazona generosamente con sal y pimienta negra. (5 minutos)
~5 min - 2
Coloca las pechugas de pato con la piel hacia abajo en una sartén fría y seca. Cocina a fuego medio durante 8-10 minutos, o hasta que la piel esté dorada y crujiente, y la grasa se haya derretido. Escurre el exceso de grasa periódicamente en un recipiente resistente al calor. (10 minutos)
~10 min - 3
Voltea las pechugas de pato y sella el lado de la carne durante 2-3 minutos. Retira las pechugas de pato de la sartén y déjalas reposar. (3 minutos)
~3 min - 4
Mientras el pato reposa, prepara el glaseado. En una cacerola pequeña, combina la miel y la lavanda culinaria seca. Calienta suavemente a fuego bajo durante 2 minutos, permitiendo que la lavanda infusione. Cuela la lavanda. Añade el vinagre balsámico y reserva. (5 minutos)
~5 min - 5
En una sartén seca, tuesta las nueces a fuego medio durante 2-3 minutos hasta que estén fragantes. Pícalas groseramente. (3 minutos)
~3 min - 6
Corta los higos frescos en rodajas y combínalos con la rúcula y las nueces tostadas en un bol para mezclar. Rocía con aceite de oliva y mezcla suavemente. (2 minutos)
~2 min - 7
Corta las pechugas de pato reposadas y colócalas sobre la ensalada de higo y nueces. Rocía generosamente con el glaseado de miel de lavanda. (2 minutos)
~2 min
Consejos
- Para una piel de pato extra crujiente, asegúrate de que la sartén esté completamente seca antes de añadir el pato, y comienza con una sartén fría para permitir que la grasa se derrita lentamente.
- La grasa de pato derretida es deliciosa y se puede guardar para asar patatas u otras verduras.