Nidos Crujientes de Erizo de Mar con Anguila Ahumada
Delicados nidos hechos de raíz de taro rallada albergan un rico relleno de anguila ahumada y erizo de mar cremoso. Este aperitivo ofrece un contraste textural único y un perfil de sabor umami complejo y salado.

Tiempo de preparación
75 min
Dificultad
Difícil
Porciones
4
Calorías
280 kcal
Instrucciones
- 1
Pela la raíz de taro y rállala finamente usando una mandolina o el accesorio de rallado de un procesador de alimentos. Enjuaga la raíz de taro rallada bajo agua fría para eliminar el exceso de almidón, luego escúrrela muy bien y sécala con toallas de papel.
~15 min - 2
En un bol para mezclar, combina la salsa de soja, el mirin, el aceite de sésamo y el jengibre rallado. Desmenuza suavemente la anguila ahumada en trozos pequeños y agrégala al adobo. Mezcla para cubrir uniformemente. Deja marinar durante 10 minutos.
~10 min - 3
Incorpora con cuidado el erizo de mar al relleno de anguila marinado, tratando de no deshacerlo demasiado. La uni debe permanecer mayormente intacta. Reserva.
~5 min - 4
Calienta el aceite vegetal en una freidora o una olla profunda a 175°C.
~10 min - 5
Toma pequeñas porciones de la raíz de taro rallada, aproximadamente 2 cucharadas cada una, y dales forma de nido en tu mano. Puedes usar el dorso de una cuchara para crear un ligero hueco en el centro.
~10 min - 6
Baja con cuidado los nidos de taro en el aceite caliente, uno a la vez, asegurándote de que no se peguen. Fríe durante 3-4 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados y crujientes. Usa una espumadera para darles la vuelta con cuidado.
~8 min - 7
Retira los nidos crujientes de taro del aceite y colócalos en un plato forrado con toallas de papel para escurrir el exceso de aceite. Espolvorea ligeramente con sal mientras aún están tibios.
~3 min - 8
Una vez ligeramente enfriados, rellena con cuidado el hueco de cada nido de taro crujiente con el relleno de anguila ahumada y erizo de mar.
~5 min - 9
Decora con cebolletas cortadas finamente y sirve inmediatamente.
~2 min
Consejos
- Asegúrate de que la raíz de taro esté completamente seca después de rallarla y enjuagarla para lograr la máxima crocancia al freír.
- El erizo de mar es delicado; añádelo al relleno justo antes de servir para preservar su textura y sabor.