Ostras Ahumadas Picantes de Miso con Ajo Crujiente
Jugosas ostras se infunden con profundidad ahumada y un glaseado de miso picante. Cubiertas con trozos crujientes de ajo frito, estos bocados ofrecen una explosión de sabor salado, picante y umami, perfecta para cualquier reunión.

Tiempo de preparación
75 min
Dificultad
Difícil
Porciones
4
Calorías
180 kcal
Instrucciones
- 1
Abre las ostras, reservando su jugo. Enjuaga suavemente la carne de la ostra y sécala con toallas de papel. Reserva.
~10 min - 2
En un tazón pequeño, bate la pasta de miso blanco, el sake, el mirin, el gochujang y el aceite de sésamo hasta obtener una mezcla suave. Este es tu glaseado de miso picante.
~3 min - 3
Corta finamente los dientes de ajo. Calienta el aceite neutro en una sartén a fuego medio. Agrega las rodajas de ajo y fríe hasta que estén doradas y crujientes, unos 3-5 minutos. Ten cuidado de no quemarlas. Retira el ajo crujiente con una espumadera y escúrrelo sobre toallas de papel. Reserva el aceite infundido con ajo.
~8 min - 4
Prepara tu pistola de ahumar según sus instrucciones. Coloca las ostras abiertas en una bandeja o en un plato limpio y poco profundo. Pincela generosamente cada ostra con el glaseado de miso picante, asegurándote de que esté bien cubierta.
~5 min - 5
Coloca las ostras glaseadas en un recipiente limpio y seguro para el calor o bajo una campana. Llena la pistola de ahumar con virutas de madera y enciéndela. Llena el recipiente con humo, asegurándote de que las ostras queden bien envueltas. Déjalas ahumar durante 15-20 minutos, dependiendo de la intensidad de ahumado deseada. Puede que necesites reponer el humo.
~20 min - 6
Retira con cuidado las ostras del recipiente de ahumar. Pincélalas suavemente con un poco del aceite reservado infundido con ajo.
~2 min - 7
Coloca las ostras ahumadas y glaseadas en un plato de servir. Decora generosamente con los trozos de ajo crujiente y las cebolletas cortadas finamente.
~3 min
Consejos
- Para un sabor aún más profundo, deja reposar las ostras glaseadas durante 10 minutos antes de ahumarlas para permitir que los sabores se mezclen.
- Sirve inmediatamente después de decorar para asegurar que el ajo permanezca excepcionalmente crujiente y las ostras estén calientes.