Panna Cotta de Parmesano y Salvia con Glaseado Balsámico
Un toque salado al postre italiano clásico, esta panna cotta ofrece un delicado equilibrio de riqueza cremosa y profundidad umami. Infundida con el aroma terroso de la salvia y la nitidez a nuez del parmesano añejo, se termina con un glaseado balsámico ácido para una experiencia verdaderamente única.

Tiempo de preparación
135 min
Dificultad
Medio
Porciones
6
Calorías
280 kcal
Instrucciones
- 1
En una cacerola, combine la nata para montar, la leche y el azúcar granulada. Añada las hojas de salvia fresca.
- 2
Caliente la mezcla a fuego medio, removiendo ocasionalmente, hasta que empiece a hervir suavemente. No deje que hierva.
~5 min - 3
Retire del fuego, tape y deje reposar durante 30 minutos para infusionar el sabor de la salvia.
~30 min - 4
Mientras la nata reposa, espolvoree la gelatina en polvo sobre 2 cucharadas de agua fría en un bol pequeño y déjela hinchar durante 5 minutos.
~5 min - 5
Cuele la mezcla de nata a través de un colador de malla fina a un bol grande limpio, desechando las hojas de salvia. Ralle finamente el queso parmesano.
~2 min - 6
Incorpore la gelatina hinchada a la mezcla de nata tibia batiendo hasta que se disuelva por completo.
~2 min - 7
Incorpore el queso parmesano rallado y una pizca de sal batiendo hasta que esté bien combinado y el queso se haya derretido en su mayor parte.
~3 min - 8
Vierta la mezcla en 6 moldes individuales.
~2 min - 9
Refrigere durante al menos 2 horas, o hasta que cuaje.
~120 min - 10
Mientras tanto, para el glaseado balsámico, combine el vinagre balsámico y la miel en una cacerola pequeña.
- 11
Cocine a fuego medio-bajo, removiendo ocasionalmente, hasta que el glaseado haya espesado lo suficiente como para cubrir el dorso de una cuchara. Esto tardará unos 10-15 minutos.
~15 min - 12
Deje enfriar el glaseado ligeramente antes de servir.
~5 min - 13
Para servir, ponga una pequeña cantidad de glaseado balsámico sobre cada panna cotta cuajada.
~1 min
Consejos
- Asegúrese de que la mezcla de nata esté lo suficientemente caliente como para disolver completamente la gelatina hinchada, pero no tan caliente como para cocinar la gelatina.
- El glaseado balsámico se puede preparar con antelación y almacenar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recaliente suavemente antes de servir si se ha endurecido demasiado.