Pudines de Naranja Amarga y Miel
Estos elegantes pudines mediterráneos ofrecen un delicioso equilibrio entre la naranja amarga de Sevilla y la dulce miel. Son sorprendentemente sencillos de hacer, perfectos para un postre sofisticado y fácil.

Tiempo de preparación
40 min
Dificultad
Fácil
Porciones
6
Calorías
250 kcal
Instrucciones
- 1
Lava bien las naranjas de Sevilla. Ralla la piel de una naranja y luego exprime el jugo de las tres. Reserva el jugo y la ralladura.
~10 min - 2
En una cacerola mediana, bate la maicena con 1/4 de taza de agua hasta que esté suave. Esto evita grumos.
~2 min - 3
Agrega el resto del agua, el jugo de naranja de Sevilla, la miel, la ralladura reservada y una pizca de sal a la cacerola. Revuelve bien.
~1 min - 4
Cocina la mezcla a fuego medio, revolviendo constantemente con un batidor, hasta que espese y comience a hervir suavemente. Esto debería tomar unos 5-7 minutos. Continúa cocinando por un minuto más después de que espese.
~8 min - 5
Vierte la mezcla del pudín en 6 ramequines.
~2 min - 6
Deja enfriar los pudines a temperatura ambiente durante unos 20 minutos, luego cubre con papel film (presionándolo suavemente sobre la superficie para evitar que se forme una piel) y refrigera durante al menos 2 horas, o hasta que estén bien fríos.
~120 min
Consejos
- Las naranjas de Sevilla son cruciales para el sabor amargo auténtico. Si no están disponibles, puedes sustituirlas con una mezcla de naranjas normales y una pequeña cantidad de jugo de pomelo, pero el amargor será menos pronunciado.
- Sirve estos pudines fríos, quizás con una pequeña cucharada de yogur griego o unas tiras de piel de naranja confitada para un toque extra.